El uso de vehículos no tripulados para preservar la biodiversidad

Habitualmente, para monitorizar el estado de las poblaciones, los observadores realizan conteos directos e indirectos —en el propio ecosistema, o bien sobre fotografías aéreas tomadas por drones— basándonos en métodos estadísticamente correctos. Esto implica una importante inversión en recursos, especialmente en áreas de difícil acceso. Por ello, cada vez más, la generación de los datos se complementa y aumenta con el despliegue de redes de sensores móviles, localizados en diferentes tipos de vehículos autónomos. Estos dispositivos hacen menos costosa, más efectiva y más precisa la obtención de información sobre las especies.

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